Seamos claros: la Inteligencia Artificial, por más avanzada que sea, no hace milagros por sí sola. No sustituye el trabajo de edición ni te salva de estudiar o revisar detalladamente tu obra.
A veces no dice lo que tú quieres por completo, o no lo ordena como imaginas. Y es exactamente en ese punto donde hay que trabajar. La inteligencia artificial no va a sustituir las cosas, porque no es su función.
El reflejo del ser textual
Lo que sí hace increíblemente bien es adaptar modelos de lenguaje para convertirlos en piezas perfectas que reflejen tu manera de pensar y hablar. Te permite externalizar el diálogo interno.
La Creación Daimónica es una incitación al uso experimental, ético, lúdico y apasionado de la tecnología. Conociendo sus límites —sus sesgos y alucinaciones— podemos llevar nuestra visión a la máxima potencia.
