Folio III · Experimentos

MINDStruktur: dos amigos de la prepa llevan la experimentación al terreno profesional

Leopoldo García Castellanos fundó una alianza de consultorías con nodos en México y Zúrich. Yo dirijo un laboratorio de imaginación. Trabajamos en mancuerna.

Leopoldo García Castellanos, de traje gris y corbata dorada, ajustándose el puño frente a un muro de ladrillo al sol
Foto · cortesía de Leopoldo García Castellanos

No hay manera de venderle humo a alguien que te vio a los dieciséis. Por eso esta alianza funciona.

Leopoldo García Castellanos y yo fuimos a la misma prepa y crecimos en la misma colonia. Nos conocemos desde antes de que cualquiera de los dos tuviera un oficio, y no hay manera de venderle humo a alguien que te vio a los dieciséis. Ésa es la razón por la que esta alianza funciona.

Quién es Polo.

Puebla, 1980. Humanista por la Universidad de Salamanca, fotógrafo, estratega y desarrollador de producto digital. Vivió trece años en Europa, entre 2005 y 2018: dirigió el arte de la revista Kath'autón, diseñó programas educativos de español para empresas italianas, coordinó la imagen de campaña de los Verdes de Salamanca, fundó la red social Erasbook y fue director asistente del centro regional de VEITH Group en Madrid. Ha expuesto su obra fotográfica en México y España, incluidas dos intervenciones urbanas de gran formato en Salamanca. De regreso en México fundó arco[studio] en 2018, y después MINDStruktur: una alianza de consultorías independientes con nodos en México y Zúrich que interviene en estrategia, marketing, legal, finanzas e inteligencia artificial para convertir negocios complejos en sistemas que funcionan. Usuario de la inteligencia artificial desde antes de que se pusiera de moda, hoy desarrolla micro apps y SaaS: Bartleby, un entorno de escritura sin distracciones; Flux, para agencias; Tranxcript, transcripción de documentos legales para despachos mexicanos. Y escribe Impensable, un ensayo de filosofía política.

Qué pone cada quien.

Syncron iA pone la imaginación y el método: la pregunta, el prototipo, el daimón, la prueba con las manos. MINDStruktur pone el sistema: la estrategia, el software a la medida, la adopción de inteligencia artificial en procesos reales y la ejecución que aguanta un lunes. Uno abre la puerta y el otro construye la casa del otro lado.

Eso nos deja llegar a tres terrenos donde yo solo no llego. El profesional, donde un despacho o un consultor necesita un flujo de trabajo propio con la máquina. El empresarial, donde una pyme necesita que la inteligencia artificial entre a sus procesos sin romperlos. Y el de los retos técnicos altos, donde hacen falta software, integraciones y sistemas que no caben en un chat.

Lo que hacemos juntos.

Damos conferencias juntos sobre inteligencia artificial aplicada a la producción audiovisual y a las industrias creativas: él desde el sistema, yo desde la imaginación, y la sala se queda con las dos mitades. Y cuando una empresa trae un reto que necesita las dos cosas a la vez, imaginación y sistema, lo tomamos entre los dos, cada casa con su nombre.

Lo que demuestra.

Que la experimentación no es un pasatiempo de escritor. Cuando se junta con un sistema, se vuelve un servicio que una empresa puede contratar, medir y defender ante su consejo. Y que una alianza no tiene que ser una agencia con logo nuevo: son dos casas con su nombre, su oficio y su gente, que se llaman cuando el reto lo pide.

Este caso se sigue escribiendo.

Los proyectos que hemos hecho juntos se van a contar aquí, uno por uno, con lo que funcionó y lo que no.

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